FORMULA FRANQUICIA – Fórmula en Expansión

La franquicia ha alcanzado un desarrollo espectacular en nuestro país en los últimos tiempos. Sin duda es una da las fórmulas de distribución comercial más extendida y con mayor proyección para los próximos años. En las principales arterias comerciales de las ciudades resulta difícil encontrar establecimientos que no operen bajo una marca desarrollada con la fórmula de la franquicia, sin duda esta transformación de nuestro comercio, acarrea en general, consecuencia positivas, pues permite mejorar y modernizar la oferta comercial a disposición del público. No este el aspecto sobre el que queremos llamar la atención. Pretendemos comentar un aspecto menos obvio, pero que debería llevar al tejido empresarial local a plantearse una reflexión al respecto.

Cada vez que una nueva enseña se instala en el mercado, y ofrece sus productos, el cliente está accediendo a una nueva oferta, que es posible que pruebe, y en caso de resultar de su agrado repetirá. Pero, ¿dónde ha sido diseñado y fabricado ese producto o servicio, donde está la estructura central de producción y distribución?. En la mayoría de los casos muy lejos de nuestra tierra. Muchos empresarios han optado por crear redes “cautivas” de distribución, con establecimientos que operan bajo marcas de su propiedad y ofrecen al consumidor final los productos que fabrican o comercializan en régimen de exclusividad. En algunas ocasiones estas “cadenas” o “redes” están conformadas por establecimientos que denominamos habitualmente sucursales, pero cada vez son más los que optan por el sistema conocido como red de franquicias.

La franquicia no es otra cosa que una fórmula de distribución comercial con unas determinadas peculiaridades, que permite a una empresa, la franquiciadora, canalizar sus productos o servicios a través de una red de establecimientos franquiciados, esto es, establecimientos pertenecientes a empresarios independientes a los que les permite operar bajo su marca, cediéndoles su conocimientos y experiencia del negocio a cambio de unas contrapartidas económicas. Con esta fórmula comercial, muchas empresas han conseguido penetrar en mercados donde con su canal de distribución tradicional era prácticamente imposible.

Sin duda son numerosas los empresarios que podrían plantearse crear una red de establecimientos para distribución sus productos y servicios, cada vez son más los que optan por esta fórmula. Las rozones que impulsan a estos emprendedores a acogerse a esta formula, son seguramente las mismas que hacen que el desarrollo de estas redes haya sido tan espectacular en los últimos años.

Destacamos algunas de estas razones:

  1. Control de la presencia final de su producto.
  2. Absorción de márgenes de intermediarios.
  3. Rápida comunicación con el cliente final.
  4. Campañas de publicidad, una exposición exclusiva de su producto.

Pues bien ¿por qué la franquicia suele ser la fórmula más habitual para abordad la creación de una red de establecimientos comerciales y lograr los beneficios anteriormente expuestos? Las razones son varias, pero quizás podrían destacarse dos:

  1. La reducción de los costes de expansión.
  2. La eficacia del franquiciado.

La reducción de los costes de expansión. Toda empresa que desea extender su negocio deberá acometer una serie de inversiones previas, so pena de incurrir en errores graves que le traigan más problemas que beneficios. La elaboración de una correcta estrategia de lanzamiento, la preparación de una estructura organizativa bien dimensionada para asistir perfectamente a los puntos de venta que integren la red, la estructuración de unos sistemas logísticos y de control adecuados para el buen funcionamiento de la red, la definición nítida de una imagen de marca y unos espacios comerciales adecuados….. Todos estos apartados muchos nos requieren tiempo y dinero para cualquier empresario. Si deseamos crecer a través de una red de sucursales propias, además tendremos que plantearnos las necesarias inversiones, y aquí es donde la franquicia empieza a cambiar las cosas.

En un sistema de franquicia son otros empresarios los que acometen estas inversiones, y es mas, a través del canon de entrada estaremos recuperando parte de las inversiones anteriormente realizadas, y disponiendo de nuevos fondos para el arranque de la actividad.

Mayor compromiso del franquiciado. El franquiciado, está jugándose su propio dinero, por lo que normalmente, su dedicación, esfuerzo e interés en la marcha del negocio serán absolutas. No podemos perder de vista que el perfil de los franquiciados es, normalmente, el de emprendedores que desean convertirse en empresarios abriendo un negocio propio y que acuden a la fórmula franquicia, en muchas ocasiones, intentando reducir el riesgo que toda eventual empresa entraña, ya que acogiéndose a un contrato de franquicia se benefician de la experiencia y la marca del franquiciador. Sin embargo son plenamente conscientes de que su negocio requerirá toda su dedicación y esfuerzo, y que además contarán con el apoyo de su franquiciador, pero el franquiciador nos le va a gestionar el negocio, han de ser ellos los que con mayor empeño, impulsen su empresa.

Muchos son los franquiciadores que saben lo interesante que es para su negocio contar con el esfuerzo y las ideas de sus franquiciados, por lo que tratan de canalizar esa riqueza que supone tener empresarios asociados a su negocio, a través de las típicas conferencias, reuniones o seminarios de franquiciados, donde pueden pulsar la opinión de sus franquiciados sobre la marcha de su empresa, la competencia, las mejoras a introducir en los productos, las demandas de los clientes finales, etc.

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